El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia, que avala a padres de familia para ingresar a los perfiles de redes sociales de sus hijos cuando exista evidencia de un peligro inminente, abrió una amplia senda de discusión que conmina a personas responsables de la crianza de menores a hacerse cargo, con vigorosidad y contundencia, del comportamiento e integridad de ellos en ambientes digitales.

Muchos padres creen conocer a sus hijos, pero no dimensionan cómo es el comportamiento de ellos en internet. Y si bien hay padres que tienen una buena comunicación con sus hijos, que los acompañan a descubrir estas nuevas tecnologías, existen otros extremos de personas que se desentienden o, por el contrario, que son sobreprotectores o controladores y prohíben todo contacto de los niños con lo digital.Un estudio de la Universidad de la Sabana, de este año, con 2.238 niños y jóvenes de colegios privados de Bogotá, demostró que desde los 9 años ya cuentan con perfiles en redes sociales. El 75 por ciento de ellos acceden a internet más de tres horas al día.El gran problema radica en que los más jóvenes no tienen una noción clara de los riesgos a los que se enfrentan o entienden los peligros digitales de manera distinta.