hay que prestar atención al lugar al que acudimos para adquirir estos productos. Si se van a comprar en páginas web, hay que prestar atención a las valoraciones de los vendedores, para no llevarnos sorpresas desagradables. Los estafadores en Internet están cada vez más en auge y hay que extremar las precauciones para no convertirnos en víctimas.

Algunas razones para desconfiar son los precios muy baratos. Es muy llamativo que un móvil de última generación cueste la mitad de lo que vale en las tiendas. Hay que tener cuidado también con el hecho de que pueda tratarse de una falsificación del producto. Por otro lado, si los anunciantes advierten que únicamente contestan a través de correo electrónico, también puede ser un signo para desconfiar.

Asimismo, hay que prestar atención a las fotos de los productos. No deben ser imágenes escogidas de Internet y que no hayan sido realizadas por el vendedor. Una vez observado este aspecto, es importante mirar con detalles que no tenga rasguños o golpes que puedan ser un problema para su funcionamiento. Si se realiza un intercambio personal, solicita que cargue el dispositivo a comprar para comprobar que la batería funciona.