La tecnología avanza a velocidades de vértigo y las grandes, medianas y pequeñas empresas pisan el acelerador para estar al día de cualquier cambio, e incluso generarlo. Pero, ¿estamos los usuarios preparados para este ritmo de innovación?

En su estudio anual Trends View sobre los aprendizajes tecnológicos que nos dejó 2017, la consultora The Cocktail analiza las tendencias que siguen las empresas en su relación con el consumidor y las nuevas tecnologías a las que los clientes estamos expuestos. La conclusión es que estamos funcionando a dos velocidades: mientras que las compañías apuestan por la innovación, la experiencia del cliente y gran cantidad de información y contenidos, los usuarios aún arrastramos desconfianzas del pasado. The Cocktail resume la situación tecnológica actual en varios puntos:

Sobreestimulación. La cantidad de información y contenidos al alcance del usuario y la ausencia de herramientas para distinguir qué es más importante acaba desembocando en un estado de constante alarma donde es difícil distinguir lo verdadero de lo falso. Ante ello, desde la consultora proponen a las marcas recuperar su legitimidad como líderes del sector, convertirse en expertos que guían al consumidor.
Demasiada disrupción. El consumidor todavía no ha asumido algunas innovaciones cuando ya se está hablando de nuevas. Por ejemplo, en el caso de los medios de pago hay multitud de nuevos players (bancos, fintech, tecnológicas…) mientras el usuario muestra, por ahora, limitado interés.