Navegar en internet es una actividad lúdica y divertida para los adolescentes, ese otro mundo en el que los “nativos digitales” se mueven como peces en el agua. Pero la red también tiene sus riesgos y amenazas, sobre todo por el carácter impulsivo de los chicos, que ven el peligro en los otros y no en ellos, y que los padres no deberían perder de vista.

algunas recomendaciones, como intentar limitar los horarios de uso, establecer un criterio por edades, enseñar algunos riesgos como los virus, el spam y la suplantación de identidad, y la conveniencia de no responder a las provocaciones.

Hablan también de las tecnoadicciones, de cómo prevenirlas y solucionarlas con actividades alternativas como el deporte, la lectura, las actividades al aire libre y dedicar los padres más tiempo a sus hijos, algo que parece estar en servicios mínimos en algunos casos.

Las adicciones tecnológicas de los chicos pueden ser muchas, no sólo las que tienen su raíz en internet, ya que el teléfono móvil, la televisión o los videojuegos forman también parte de su vida, y conviene vigilar su uso excesivo.