Emprendedores de startups, desarrolladores y ‘hacktivistas’ sugieren que en un futuro cercano la programación se convertirá en una necesidad digital tan cotidiana como hoy lo es saber enviar un correo electrónico.

Desde la llegada de los computadores, los desarrollos tecnológicos se han fundamentado en la programación. Con los avance técnicos se desconoce cuál será el futuro de esta disciplina.

Si bien para algunos aprender a crear código es sinónimo del futuro o de éxito laboral, para otros se trata de un conocimiento que aprenden algunas personas y podría ser reemplazado por máquinas más inteligentes.

Para Santiago Liñán, miembro de Design Lab, un grupo de investigación sobre desarrollo de aplicaciones de la Universidad de Los Andes, cuando se sabe programar, se aprende a transformar ideas en códigos susceptibles a ser interpretados por un computador, lo que en sus palabras, es “una forma de comunicarse que nos permite entender el mundo, el que actualmente funciona con tecnología”.