La tecnología avanza a velocidades de vértigo y las grandes, medianas y pequeñas empresas pisan el acelerador para estar al día de cualquier cambio, e incluso generarlo. Pero, ¿estamos los usuarios preparados para este ritmo de innovación?

En su estudio anual Trends View sobre los aprendizajes tecnológicos que nos dejó 2017, la consultora The Cocktail analiza las tendencias que siguen las empresas en su relación con el consumidor y las nuevas tecnologías a las que los clientes estamos expuestos. La conclusión es que estamos funcionando a dos velocidades: mientras que las compañías apuestan por la innovación, la experiencia del cliente y gran cantidad de información y contenidos, los usuarios aún arrastramos desconfianzas del pasado. The Cocktail resume la situación tecnológica actual en varios puntos:

Sobreestimulación. La cantidad de información y contenidos al alcance del usuario y la ausencia de herramientas para distinguir qué es más importante acaba desembocando en un estado de constante alarma donde es difícil distinguir lo verdadero de lo falso. Ante ello, desde la consultora proponen a las marcas recuperar su legitimidad como líderes del sector, convertirse en expertos que guían al consumidor.
Demasiada disrupción. El consumidor todavía no ha asumido algunas innovaciones cuando ya se está hablando de nuevas. Por ejemplo, en el caso de los medios de pago hay multitud de nuevos players (bancos, fintech, tecnológicas…) mientras el usuario muestra, por ahora, limitado interés.

Personajes de la Ruta Libertadora que ‘toman vida’ gracias a la realidad aumentada. Esta es la propuesta de un grupo de estudiantes de la Universidad de Boyacá que tiene como objetivo acercar a los niños de colegio a los contenidos educativos de historia.

‘Pasos de Libertad’ es el nombre de este proyecto que fue seleccionado como ganador de la convocatoria Crea Digital del Ministerio Tic y el Ministerio de Cultura, cuya finalidad es financiar proyectos relacionados con el desarrollo de videojuegos, series de animación y contenidos transmedia.

Precisamente para esta última categoría, los jóvenes decidieron crear todo un ecosistema digital para cumplir su objetivo: un e-book, una página web y una aplicación móvil.

“La idea es que a través de estas tres herramientas se explique cómo fue la Ruta Libertadora y más específicamente la ruta de Puente de Boyacá”, explica Marcela Arango, quien lideró el proyecto de investigación adelantado por las estudiantes Diana Cuervo y Fernanda Lisseth Pachón.

El contenido es presentado a través de personajes animados de los menores que hicieron parte de la Ruta Libertadora. “Lo que queremos es que se acerquen a los temas con un personaje muy familiar. En este caso son los personajes de niños que nadie conoce y que hicieron cosas muy importantes para la edad que tenían. Por ejemplo, Pedro Pascasio (un soldado que participó en la Campaña Libertadora cuando tenía 12 años)”, comenta Arango.

Cuando nos referimos a la neutralidad tecnológica normalmente hablamos de que la tecnología en sí misma es neutra y es su aplicación la que puede ser positiva o negativa. Por ejemplo, una aplicación negativa sería la utilización de un sistema de ‘rating’ inmutable y de acceso público para los ciudadanos de China; una positiva, disminuir o eliminar el tiempo necesario para dar un parte mediante el uso de ‘blockchain’ cuando tenemos un pequeño percance con el coche. Quizás también podría ser aplicado de manera positiva por el sistema bancario implementando una ‘blockchain’ a la que tenga acceso (proyecto actualmente en desarrollo en Singapur) para satisfacer sus necesidades regulatorias relativas a políticas KYC, ‘Know your Customer’.

Para evitar no solo la falta de neutralidad tecnológica en sus aplicaciones sino también en el origen, debemos prestar especial atención a la necesidad de contar con equipos de diversidad cultural. Aunque en muchos equipos se publicita dicha diversidad, a la hora de la verdad adolecen de la misma. En la mayoría de los casos tiene menos riesgo cubrir una parte crucial de un equipo con alguien que replique lo anterior, que asumir el riesgo e introducir cambios que estimulen la cooperación y una cultura más abierta, viendo la diversidad cultural como algo normal

Las plataformas de redes sociales que se usan para publicidad, como Facebook, YouTube, Instagram, Snapchat, Google y Linkedin seguirán creciendo. Esto siempre y cuando sigan enfocadas en el cliente. Además, los contenidos que se publiquen en estos medios deben ser de calidad, y siempre redireccionados al sitio web matriz de las empresas.

Adicionalmente, este año el comportamiento del público en redes sociales irá dirigido a los formatos de video, como se ha visto en los últimos años. No obstante, hay que cuidar la duración de los videos. Esto debido a que los videos de más de 20 segundos no suelen ser vistos por la audiencia. Para ciertos segmentos, las transmisiones en vivo serán una excelente forma de conectar con los clientes.

Otra tendencia relacionada con redes sociales es que los ‘influencers’ seguirán tomándose el papel estelar en cuanto a recomendaciones de productos y servicios. Esto debido a la cercanía que ofrecen con su audiencia. Los usuarios son muy receptivos a este tipo de publicidad, porque no suele ser tan obvia ni intrusiva. El principal canal de comunicación de los influencers seguirá siendo las redes sociales.

El mercado laboral es una preocupación permanente para todo gobierno y para los ciudadanos. Sus múltiples variables y fenómenos simultáneos y hasta paradójicos (por ejemplo, el alto desempleo vs. la dificultad para encontrar quién ocupe las vacantes) son objeto y base de estudio, debate, discusiones y luchas. Con mercados tan poco estables para las empresas, complicadas dinámicas demográficas, novedades tecnológicas y profundas complejidades sociales, el empleo constituye una necesidad, un derecho, una pasión o una consecuencia del crecimiento económico. Pero ¿hacia dónde va hoy?

Estamos ante cambios tecnológicos completamente disruptivos que traen digitalización en todos los escenarios de la vida y el trabajo y automatización de las tareas y funciones. Mientras, muchas personas y organizaciones siguen enfocadas en el trabajo desde el sentido tradicional, viéndolo como objeto transable para clientelismos, oportunidad cortoplacista de lucro o un gasto en el presupuesto.

Los avances tecnológicos se han vuelto una parte esencial de nuestras vidas. Para entender por qué, solo basta con mirar a nuestro alrededor y ver que en todo momento y contexto estamos rodeados por ella; ya sea que estemos trabajando o descansando, siempre está presente para hacer nuestras vidas más sencillas.

Debido a su aplicación, nuestro nivel de vida ha mejorado, pues las necesidades se satisfacen con mayor facilidad. De manera general todas las industrias se ven beneficiadas por ella, ya sea la medicina, el turismo, la educación, el entretenimiento entre muchos otros

l desarrollo de alta tecnología ha ayudado a conquistar las barreras de comunicación y reducir la brecha entre la gente de todo el mundo. Los lugares lejanos se han vuelto más cercanos cada vez y en consecuencia el ritmo de vida ha aumentado. Las cosas que antes tardaban horas para ser completadas, se puede hacer en cuestión de segundos en la actualidad. El mundo es más pequeño y la vida es mucho más rápida.

La característica más importante es que las TIC permiten el aprendizaje constante durante las 24 horas del día. Los estudiantes ya no tiene que esperar solamente a ir a clase, ya que pueden acceder al conocimiento con un ordenador, una tablet o desde su propio Smartphone. Incluso pueden ponerse en contacto con el profesor fuera del horario académico y sin tener que asistir de manera presencial a una tutoría. Estos dispositivos móviles también permiten que los alumnos lleven consigo los apuntes, pudiendo estudiar, por ejemplo, en el transporte público o en el tiempo libre que les queda entre clases.

Gracias al avance de estas tecnologías, ya no es ni siquiera necesaria la conexión a Internet, ya que algunas herramientas pueden ser fácilmente utilizadas simplemente descargando la aplicación de forma gratuita. Así de fácil podrás estudiar en cualquier lugar, momento y sin conexión.

El término deep web se refiere a todo el contenido que no es indexado por los motores de búsqueda como Google. No está regulado por las instituciones ni gobiernos y alberga todo tipo de información, desde mercado negro hasta movimientos activistas para evadir a los gobiernos autoritarios.

La web profunda puede convertirse en un refugio para almacenar información científica y académica. Por ejemplo, la destrucción de datos gubernamentales sobre el cambio climático llevó a grupos de expertos medioambientales a crear proyectos en la deep web como Data Refuge donde la información está a salvo y es accesible para cualquier persona interesada (que sepa manejarse más allá de los buscadores, claro).

En definitiva, la web profunda puede convertirse este año en una tecnología con la que las universidades de todo el mundo pueden mantener sus datos a salvo, algo muy relacionado con el Blockchain y con el propio Big Data.

Esta política aborda las necesidades más apremiantes del país: conectar a todos los colombianos, solventando el déficit de redes de última milla; crear y fortalecer habilidades digitales en todos los ciudadanos, generar más negocios digitales y fortalecer el emprendimiento.

La Ministra Constaín resaltó que esta tarea no puede ser asumida sólo por el Gobierno, sino que se necesita un trabajo conjunto con el sector privado y toda la ciudadanía. Por eso, una de las principales apuestas de esta política es crear una gobernanza acorde a las nuevas realidades, que dinamice la inversión privada, clave para beneficiar a todos los colombianos.

“Vamos a conectar a los colombianos y a conectarlos bien, para que todos puedan obtener los beneficios sociales y económicos de la tecnología”, señaló la Ministra en su intervención.

Tener habilidades específicas de una ciencia de estudio, sumado a los conocimientos en tecnología, se ha convertido en una de las prioridades de los sistemas de educación de mucho países, entre esos de Nueva Zelanda.

La economía del mundo crece a la par con la evolución tecnológica, generando nuevos trabajos y una mejor calidad de vida. El uso eficiente de la tecnología y la actualización constante han llevado a crear nuevas formas de aprender.

Por eso, y antes de crear o mejorar un programa académico, los sistemas de educación deben pensar en el estudiante y en los objetivos que éstos quieren alcanzar en un futuro, teniendo a la tecnología como canal principal y haciendo uso de medios didácticos y sistemáticos.

“En las instituciones académicas de Nueva Zelanda, por ejemplo, se han creado programas desarrollados en torno a los cambios tecnológicos, donde los estudiantes tienen la oportunidad de conocer todas las novedades que están sucediendo a nivel de innovación en el mundo. Medicina, ingeniería, informática, agronomía, tecnología y medio ambiente, son algunas de las líneas de educación en las que se hace énfasis para que los aprendices puedan desarrollar actitudes para resolver los problemas y los retos que se presentan en el entorno globalizado”,